Este 1 de mayo
“es una día lucha
reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas
anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las
jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas”.
Las conquistas de
generaciones de trabajadores y trabajadoras, que se conmemoran este 1 de mayo,
están sometidas a ataques continuos y sistemáticos, dado que las poderosas
corporaciones multinacionales y un puñado de personas inmensamente ricas son
quienes establecen las reglas de la economía global. Frente a esto, los
Gobiernos se doblegan quebrantando su rol de garantizar trabajo decente para
todos y poner fin a la pobreza.
Esta forma de vida de
esclavitud moderna que se da a partir del trabajo, nos hace competir para
alcanzar la promesa del éxito, que erosiona la solidaridad, base del sindicalismo que ha
permitido avanzar en estos últimos 130 años en la conquista de derechos
colectivos.
La crisis interna que
hoy afecta CUT, originada en el último proceso eleccionario, nos ha permitido transparentar
el padrón y saber cuántos somos, crisis que nos da la oportunidad de fortalecer
nuestra democracia interna y permitirá que el año 2020 las elecciones “sea un
trabajador un voto”, con ello serán los trabajadores que elegirán directamente
a sus representantes.
“Hoy más que
nunca mantenemos nuestro compromiso de
unidad del movimiento sindical para defender los derechos del pueblo
trabajador.”
En este día queremos
rendir un homenaje a cada trabajador de la región de los lagos, por la inmensa
labor que realizan, dueñas de casa, obreros, profesionales, del campo, del mar
y de la ciudad, más de 800 mil hombres y mujeres que son hijos de esta maravillosa
región.
También queremos entregar
un especial saludo a los trabajadores y trabajadoras migrantes, que muchas
veces se ven privados de dignidad e igualdad de trato.
En nuestra región son decenas
de miles las mujeres y hombres sometidos a condiciones de contrato por obra y
faena, sin derecho a la protección maternal, seguro de cesantía, a establecer
sindicatos para que le permita un aumento salarial, y a menudo están sometidos
a condiciones de trabajo peligrosas y denigrantes.
El 40% de la mano de obra
regional, que son el motor de la economía regional, no cuentan con una política
de protección social, al no tener un contrato de trabajo formal, los que a la
hora de enfrentar una crisis como las vividas el año 2016, se las tienen que
arreglar solos.
El modelo neoliberal
impone para la clase trabajadora el dogma de la austeridad, diseñado para
transferir aún mayores riquezas al 1%, afecta particularmente a las mujeres y
ancianos.
“Hoy los chilenos y
chilenas, se revelan, han salido a la calle para exigir el fin de las AFPs
creadas por la dictadura militar, que entregan pensiones de hambre a los
jubilados, mientras quienes las administran han
tenido grandes utilidades a costa de los trabajadores chilenos.
La codicia de las
grandes corporaciones y del 1% que concentra el poder económico de nuestro país
tiene congelado los salarios de miles de trabajadores chilenos.
La reforma laboral
parlamentaria que nos rige a partir del 1 abril 2017, niega el derecho a
negociar por rama de la economía, permite el reemplazo de trabajadores
contratistas en huelga, lo que constituye un retroceso a los derechos
conquistados.
No puede haber paz sin
derechos humanos, y es la garantía de los derechos humanos, incluidos los
derechos fundamentales de los trabajadores, lo que sienta las bases para la
prosperidad y la paz.
El sistema económico imperante
se ha roto, y las reglas deben revisarse, por y para la mayoría y no solo a unos
pocos.
En nuestra región los
trabajadores y las trabajadoras se defienden, organizando sindicatos para
combatir la intimidación y la violencia empresarial, reclamando el respeto de
su derecho a establecer sindicatos y a negociar colectivamente, lo hicieron los
trabajadores de Aquachile, los de la Empresa de Transporte Suyai y expreso
puerto varas, entre otros.
Las mujeres dicen
“Cuenten con nosotras” por la igualdad en el trabajo, para acabar con la brecha
salarial de género y erradicar toda forma de violencia dentro y fuera del
trabajo.
Durante 130 años, este
día ha sido una ocasión para celebrar la solidaridad y rendir homenaje a todos
aquellos que sacrificaron tanto en la causa por la justicia social.
Este Primero de Mayo
nos brinda una vez más la ocasión para demostrar la fuerza y la determinación
de la clase trabajadora frente a la opresión, dar muestras de solidaridad
dentro y fuera de nuestras fronteras, y avanzar en la tarea de construir un
mundo mejor.
Exigimos a nuestro
Gobierno y dirigentes políticos a que afronten las amenazas y la intimidación
de la élite económica que controlan las palancas del poder, y a situarse del
lado de los trabajadores y trabajadoras.
Este 1 de mayo, reafirmamos
nuestro compromiso de solidaridad hacia todos aquellos que son víctimas de
represión, pobreza y explotación, y no nos apartaremos en nuestra misión de
lograr prosperidad, igualdad y dignidad para todos y todas.
Declaración de la CUT LLANQUIHUE con ocasión del Primero de mayo de 2017.
soychile.cl/Puerto-Montt
soychile.cl/Santiago
Declaración de la CUT LLANQUIHUE con ocasión del Primero de mayo de 2017.
soychile.cl/Puerto-Montt
soychile.cl/Santiago
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